domingo, 18 de noviembre de 2012

Punto de inflexión para saber si existe o no un cambio de ciclo



Llegó el día. Tras una semana tranquila, incluso insulsa, es turno para el partido. La hora de la verdad. Las declaraciones, el jugar al despiste y el mirar al rival quedan a un lado para que ruede el balón. La fiesta previa y posterior (para el equipo que gane) se paraliza durante noventa minutos, durante los cuales el respeto es la nota predominante. Y por qué no decirlo, aparece hasta el miedo. Porque todo el que sabe lo que significa un derbi es consciente de que son mucho más que tres puntos. La clasificación no dirá más que eso, pero el trasfondo es mayor. El derbi puede hacer cambiar dinámicas, comenzar rachas positivas o hacer caer en picado a uno de los dos equipos. Sin favoritos, como suele ser habitual cuando llega el partido de máxima rivalidad, sí es cierto que el Betis llega con mejores sensaciones que el Sevilla, que quiere aprovechar el encuentro para tirar hacia arriba. Se esperan sorpresas por parte de ambos de entrenadores, los cuales han guardado con sigilo sus onces hasta última hora, señal inequívoca de que saben lo que significa este partido. La igualdad reina actualmente entre los dos conjuntos, aunque el partido de esta noche puede dirimir una cuestión que ronda el ambiente en las últimas fechas: ¿Hay cambio de ciclo? El fútbol y lo que pase sobre el terreno de juego nos sacará de dudas en torno a las once y media de la noche.

Las casas de apuestas dan como favorito al Sevilla, que además debe aprovechar el factor campo, sobre todo hoy que se espera que el ambiente de gala vuelva a reinar en el Sánchez-Pizjuán tras haber quedado todo arreglado entre los ultras y Del Nido. Pero los sevillistas no las tienen todas consigo. El equipo de Míchel ha ido de más a menos en esta Liga y la última racha no invita precisamente al optimismo. Aun así, todo el mundo sabe que en este tipo de partido poco importa lo que se ha hecho durante la temporada. La ciudad trasmite competitividad y eso le llega a los jugadores y al entrenador. El técnico de los de Nervión cargó duramente contra la plantilla tras la derrota ante el Athletic, pero ayer no dudó en mostrar su confianza en los suyos y aseguró que lo darían todo por la victoria. Más le vale al madrileño, porque en algunos foros ya se empieza a hablar de que su puesto comienza a estar en el alambre.

La banda izquierda sigue siendo la zona que más quebraderos de cabeza le da al técnico del Sevilla, y precisamente ahí es donde se espera alguna sorpresa de última hora. Porque Míchel concentró a toda la plantilla para no dar pistas al rival. Manu del Moral parece que gana enteros, pero no habría que descartar que apostara por Reyes como titular. Aunque la verdadera sorpresa llegaría si alineara a Babá junto a Negredo, algo que tampoco está descartado. Por lo demás, el madrileño intentará controlar el centro del campo con tres hombres y recuperará a Botía en el centro de la defensa para acompañar a Spahic.

Menos presión

El Betis, por su parte, llega al partido mucho más relajado. La derrota ante el Granada, sobre todo por las formas, no gustó a la afición, pero el quinto puesto y los 19 puntos sumados a estas alturas de la Liga dan tranquilidad. Precisamente contra eso tendrá que luchar Pepe Mel, que debe hacerle ver a los suyos que hoy hay en juego algo más que los puntos.

La última vez le salió bien la jugada tanto al técnico como a los jugadores. En mayo de este año aterrizó el Betis en Nervión con los deberes ya hechos y con el único aliciente de que si ganaba dejaba al eterno rival sin competición europea. Lo consiguió y redondeó una temporada en la que sufrió menos de lo previsto. Ahora el club busca ir dando pasos pequeños para que las alegrías de sus aficionados sean mayores. Y para ello no hay nada mejor que continuar la buena línea ganando al eterno rival.

Mel, que ya introdujo una sorpresa en el once la última vez que fue al Ramón Sánchez-Pizjuán (Santa Cruz jugó por la derecha), prepara también variantes para esta ocasión. Tras la lesión de Perquis, Mario recuperará su sitio en el centro de la defensa, la cual parece que no tendrá más novedades. Sí las habrá en el centro del campo, zona que reforzará con un hombre más defensivo (Rubén Pérez) junto a Beñat y Cañas. Y también puede haber sorpresas arriba. Juan Carlos y Rubén Castro parecen fijos, por lo que el que aparezca en escena puede ser Pozuelo. Tampoco habría que descartar a Nacho si a última hora piensa más en frenar a Navas que en atacar. Lo único que ya se sabe es que el derbi volverá a ser una fiesta. Toca disfrutar.

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